La ecología que viene >>> El mundo está en nuestras manos.

Ecología: De eco y -logía.
Ciencia que estudia los seres vivos como habitantes de un medio, y las relaciones que mantienen entre sí y con el propio medio.

Ecologista: Adj. Que defiende activamente o es partidario del ecologismo.

En el preciso instante en que perdimos de vista la relación que teníamos con el resto de los seres de nuestro entorno para pasar a ser el centro de nuestro entorno, los seres humanos hemos dejado de ser ecológicos.
A partir de los 70 hemos intentado convertirnos en ecologistas pero las cosas no han mejorado nada, más bien al contrario, la carrera contra la naturaleza sigue avanzando.

Problemas, más que manidos y rayando el discurso fatuo. Nos estamos cargando el planeta, sin más. En el fondo, la motivación no es pensar en cómo se lo encontrarán las próximas generaciones. Tenemos que entender que debemos respeto a nuestro entorno por lo que nos procura: La vida.

Soluciones, una sola: C A M B I A R. 
Cambiar nuestra actitud y nuestro comportamiento, pero, sobre todo cambiar nuestra perspectiva.
Para muchas personas, ser ecologista (o ecológico) supone un sacrificio. Supone un esfuerzo o renunciar a algo, normalmente, confort. Supone ponerse a dieta para salir más favorecido en las fotos, y realmente, el ecologismo no va de eso.

Tomar conciencia de nuestra relación con el entorno, empezando por el próximo, provoca resultados, tiene impacto directo.

Seamos creativos. Pensemos más allá de los estándares que marcan las tendencias de moda. En los últimos años han surgido referentes ecológicos, con Greta Thunberg a la cabeza, que nos exigen radicalismo. Recortar viajes, comer vegano, consumir conscientemente. Y a pesar de apoyar rotundamente sus convicciones, sabemos lo difícil que puede ser lograr un cambio radical.

Apostemos por soluciones innovadoras, que propicien el respeto del medio ambiente sin privarnos de las comodidades de las que disfrutamos en los países “civilizados”.

Planteemos la ecología como algo que debe ser asumible, que debe acompañar al progreso, pero que no tiene que hacernos renunciar a nuestras comodidades, porque debe ante todo ser sostenible en el tiempo.

Este paradigma es, en gran medida, el que provoca que la mayor parte de los esfuerzos individuales acaben en fracaso. Todo esfuerzo colectivo requiere esfuerzo individual y en este, como en muchos otros problemas sociales, las empresas tenemos una especial responsabilidad.

Podemos marcar un objetivo concreto. Teniendo en cuenta que, a nivel doméstico, medir nuestra huella de carbono es demasiado complejo, proponemos hacer algo mucho más asequible.

Se nos ocurre que solo pequeñas soluciones podrían acabar con los grandes problemas, pero para que funcione, tienen que ser muchísimas pequeñas soluciones.

Nuestra idea; hacer una lista sencilla de lo que hacemos que interviene en nuestro entorno próximo y hacer pequeños cambios dirigidos a reducir o eliminar algunos de esos factores.

Te invitamos a comenzar el cambio hoy >> Haz tu lista!

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